Uno de los nexos de unión entre las distintas revoluciones de la denominada Primavera Árabe es el papel de las nuevas formas de comunicación, derivadas de Internet. Pocos han sido los conflictos que se han valido de este medio emergente para comunicar sobre aquello que sucedía. Hoy, podemos leer los testimonios de alguien atrapado en el conflicto, y podemos visualizar un tiroteo en plena calle de Homs. Facebook, Twitter y Youtube se han convertido en improvisados portales de noticias, adquiriendo un papel como instrumento de movilización y de difusión de información
Los ciudadanos, por su parte, en periodistas sin graduación, pero con más brío y valor que muchos licenciados en la profesión. Son múltiples los casos de personas que se han jugado la vida grabando imágenes para denunciar la situación por la que están atravesando. El New York Times describió este fenómeno de manera clarividente: "los manifestantes “disparaban tweets” frente a las balas". El Pais, por su parte, se pregunta que qué habrá pasado con estos héroes anónimos.
En definitiva,a lo largo de los últimos meses hemos observado el auge en el poder y alcance de las redes sociales, y como éstas suponen una oportunidad para que las sociedades aumenten su capacidad de participación y de propuesta de cambios.
No hay comentarios:
Publicar un comentario