miércoles, 29 de febrero de 2012

¿La vuelta de los Gadafi a Libia?

Fueron necesarios miles de muertos y nueve meses de guerra civil para acabar con cuarenta y dos años de dictadura del coronel Muamar Gadafi. Ahora, el Consejo Nacional de Transición trata de devolver a la normalidad a un país que tendrá por fin unas elecciones generales en el mes de junio, a no ser que alguien lo impida.

Y es que uno de los hijos del derrocado dictador, Saadi Gadafi, amenaza con devolver al país al terror de la guerra. Saadi Gadafi, refugiado en Níger y protegido por sus gobernantes, asegura que tiene los suficientes apoyos para liderar una revolución completa en Libia en cualquier momento. Asegura que está en contacto permanente con el ejército, las milicias y el Consejo Nacional de Transición y hace un llamamiento al pueblo para que esté listo para el levantamiento.

Por su parte, el Consejo Nacional de Transición insiste a las autoridades nigerinas en que le entreguen al hijo del dictador, pero éstas se niegan alegando que no tendría un juicio justo y sería condenado a muerte. Así pues, Saadi Gadafi permanecerá residiendo en Níger y sólo queda esperar al desarrollo de los acontecimientos.

domingo, 26 de febrero de 2012

Elecciones a un solo candidato

Esteviernes la Comisión electoral de Yemen anunció la victoria en loscuriosos comicios de su país de AbdRabu Mansur Hadi, el único candidato que se presentó a laselecciones presidenciales, y que ganó con un 99,8% de los votos. Elnuevo mandatario, hasta entonces bicepresidente, Remplaza en el cargoa Ali Abdullah Saeh, después de que fuese derrocado por lasprotestas masivas, tras 33 años de gobierno.



Loscomicios, a los que ha acudido un 65 % del electorado yemení, segúnfuenentes oficiales, han discurrido con con tranquilidad, pero se vioempañada por los ataques violentos de los separatistas sureños.Pocas horas después de la ceremonia de investidura, se produjo unnuevo episodio de violencia protagonizado por el atentado con cochebomba contra el Palacio Presidencial de la ciudad de Al Mukala, en elque murieron 26 miembros de la Guardia Republicana y una mujer, elMinisterio de Defensa.

Elnuevo presidente, que tomará posesión el lunes 27 de febrero, hahecho un llamamiento de unión al pueblo Yemení y ha afirmado queelcaos es una probable alternativa para el país” si fracasa esteproceso de transición.

Porsu parte, el presidente Barack Obama ha asegurado que estos primeroscomicios son “elcomienzo de un prometedor capítulo" y haañadido que "Bajoel liderazgo del presidente Hadi, Yemen tiene el potencial de servircomo modelo de cómo pueden ocurrir las transiciones pacíficascuando el pueblo resiste la violencia y se une bajo una causa común".

lunes, 20 de febrero de 2012

Posibles salidas para el régimen de El Asad

En las últimas semanas se han oído voces que discuten sobre las opciones que tienen las democracias del mundo para frenar la matanza siria. Sin embargo, se ha hablado menos sobre las opciones que le quedan a El Asad. Ya es demasiado tarde para acometer reformas debido a todos los asesinatos cometidos en nombre de El Asad. De haber actuado antes, quizá, él podría haber llevado a cabo una transición política en el país africano, pero hoy su crédito ante el pueblo es nulo, por lo que se tienen que barajar otras opciones. Además, El Asad, sabe que en Egipto Mubarak aceptó -a regañadientes- ciertas reformas, y delegó cierto margen de maniobra en el pueblo, lo que a la postre acabó con su hegemonía.

Debido al veto ruso y chino ante el Consejo de Seguridad parece imposible una intervención extranjera en territorio sirio. Sin embargo, esto podría cambiar algún día, al igual que el apoyo al régimen por parte de las Fuerzas Armadas sirias. Existe la posibilidad de que Rusia levante el veto una vez pasen las elecciones rusas del 4 de marzo, pero ¿acaso sería lo más conveniente una intervención en vistas de lo sucedido en Libia?

La mejor opción para El Asad es negociar, pues el factor tiempo puede acabar volviéndose en su contra: cuanto más tiempo pase, más difícil será que las otras partes accedan a sentarse a negociar. Sin embargo, hay una cuestión que salta a la vista: ¿Con quién negociar? No hay una facción clara de oposición, por lo que no sería baladí seguir este camino. Por otra parte, negociar con fuerzas internacionales o países extranjeros sería una ardua tarea, en cuanto le exigirían mucho debido a su poca credibilidad.

Otras opciones son el exilio, (algo que sus compañeros de partido difícilmente permitirían) o atrincherarse en el poder manteniendo el régimen represivo y esperar a que vayan discurriendo los acontecimientos. De decantarse por esto, se cobrarían cientos de vidas más e hipotecaría su destino hacía un final parecido al del que era su homólogo libio, Muammar Gaddafi.

Estas son las opciones. Pocas y complicadas. El gran perjudicado es, como no, el pueblo, que agoniza con el discurrir de los días, y ve como su cabeza no hace más que prolongar este sufrimiento.

jueves, 16 de febrero de 2012

Reportaje sobre Siria en El País

Muchas son las noticias sobre la Revolución en Siria que en los últimos días han ido apareciendo en los distintos medios de comunicación. A lo largo de estos días también se ha ido publicando diferentes reportajes, más allá de los fríos datos y cifras propios de las noticias. Reportajes que nos trasladan más allá de nuestras fronteras, hasta transportarnos al epicentro de la noticia. Reportajes que dan voz a los que realmente, están padeciendo el conflicto: los ciudadanos sirios. El reportaje elaborado por Jonathan Littel para el diario El País, es uno de estos reportajes dignos de mención, propio del buen periodismo.
El reportaje se divide en tres partes que han ido publicándose a lo largo de los tres últimos días.

Para leerlos, haga click en las distintas partes.
Parte 1
Parte 2
Parte 3

miércoles, 15 de febrero de 2012

El interrogante libio

Lejos ya de las cámaras y de la atención de Occidente, Libia continúa caminando hacia un futuro incierto. Mientras las secciones de internacional de los diferentes periódicos se ven copadas por la revuelta siria, más de tres meses después de la caída de Muamar el Gadafi aún se desconoce qué puede ocurrir con el único país en el que existió de facto intervención militar extranjera.

Con el asesinato de Gadafi y el reconocimiento del Consejo Nacional de Transición, parecía todo hecho. Pero nada más lejos. Libia asiste estos meses a una situación de casi total anarquía, en el que se suceden enfrentamientos armados con frecuencia. Luchas de tribus y milicias han sumido al país árabe en otra nueva escalada de violencia. Después de un conflicto de nueve meses y 30.000 muertos, en Libia reinan las milicias. Entre 100 y 300, según las fuentes. Más de 125.000 hombres armados. El CNT, mientras, trata de lidiar con una situación que le desborda.

A los enfrentamientos se les suma la creciente llegada de rumores sobre torturas en centros de detención de las milicias, que ya han sido denunciados por asociaciones pro-derechos humanos como Amnistía Internacional.

A la luz de los hechos, se pone en tela de juicio la conveniencia de la revolución Libia. La ONU ya ha mostradosu preocupación por la inestabilidad del país; sin embargo, la OTAN ha confirmado que no volverá a intervenir en este país debido a la más que segura negativa de Rusia, como ocurre en Siria.

Muchos se preguntan ahora qué puede ocurrir en Libia, y si realmente ha merecido la pena. La sombra de una difícil transición tras una intervención militar extranjera tiene en Iraq un ejemplo poco halagüeño.

lunes, 13 de febrero de 2012

En Siria huele a intervención internacional

Diferentes medios nacionales han hablado durante esta semana de una posible intervención internacional en Siria, después de que la Liga Árabe pidiera a la ONU la creación conjunta de una fuerza de paz.

Según el diario el País, la propuesta se produjo "en una reunión extraordinaria celebrada en El Cairo,en la que los ministros de Exteriores de la Liga han acordado también poner fin a su misión de observadores en Siria, aumentar las sanciones económicas al régimen de Damasco y suspender la colaboración diplomática".

Esta iniciativa, promovida por Arabia saudí mediante el ministro de Exteriores Saud al Faisal en la reunión en egipto, coloca al país persa en la vanguaria de la defensa de los derechos humanos en Siria. Siendo uno de los que apoyó militarmente a aplastar la rebelión en Bahréin

Por su parte, El líder extremista islámico Ayman Al Zawahri, ha hablado en nombre de Al Qaeda instando al pueblo Sirio a la rebelión contra el gobierno.

Según recoje el diario La Razón, el lider islamista ademas ha ha pedido ademas al pueblo sirio que no confie en "en Occidente o en Estados Unidos o los Gobiernos arabes o el de Turquía".

jueves, 9 de febrero de 2012

¿Qué culpa tienen ellas?

Sexto día de horror en Homs. Continúa la masacre. Al menos 110 personas han muerto en la provincia central de Siria, uno de los bastiones de la oposición y habitado en su mayoría por musulmanes suníes, a causa de la ofensiva de las fuerzas leales al presidente Bashar Asad.

Amnistía Internacional ha afirmado que más de 200 personas han perdido la vida en Homs desde el viernes, la mayoría de ellas víctimas desarmadas de bombardeos y disparos de francotiradores.

El último ataque ha dejado situaciones lamentables, como la que representamos a continuación, en la que niñas indefensas han quedado heridas:


miércoles, 8 de febrero de 2012

Aproximación a Siria: Al borde de la Guerra Civil

Lejos de aminorar las protestas, la cada vez mayor represión del régimen de Bashar Al Assad está provocando que el levantamiento sirio se recrudezca cada vez más. Los soldados leales al presidente tratan de abrirse paso en las ciudades tomadas por los rebeldes, utilizando para ello tanques y morteros que cada día se cobran nuevas víctimas mortales. En los últimos días, la ciudad de Homs está siendo también blanco de bombardeos aéreos, que están desatando una ola de pánico en los ciudadanos. La situación en Siria está llegando a un punto en el que la solución parece cada vez más difícil y la Guerra Civil se ve dramáticamente cerca.

El país se encuentra sumido en una crisis sin precedentes en las últimas décadas y, de seguir así, está abocado al colapso. Miles de personas huyen del país, la mitad de los comercios y establecimientos están cerrando, el agua y la electricidad están cortadas en varios puntos y los enfrentamientos siguen a pie de calle. Con este panorama, si el presidente Bashar Al Assad no cede y concede algunas reformas o los manifestantes no dejan de reclamarlas, el país parece abocado a una Guerra Civil que acabe con el aplastamiento de uno de los dos bandos.

Mientras la ONU insiste en que Siria necesita la intervención extranjera para evitar una masacre, Rusia y China mantienen que no se debe interferir en lo que el ministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguei Lavrov, llama “diálogo nacional sirio”. Posturas ideológicas e intereses políticos aparte, la cruda realidad es que el conflicto sirio ya se ha cobrado la vida de, al menos, cinco mil personas.




Siria lleva sumida en este conflicto desde febrero del pasado 2011, cuando se dieron las primeras protestas ciudadanas, enmarcadas dentro de las rebeliones que se estaban extendiendo por gran parte de los países árabes, especialmente en el norte de África. Las manifestaciones fueron reprimidas con dureza por el régimen del presidente, pero el impulso ciudadano estaba ya tomado y los protestantes no hicieron sino enfurecerse más. Cuando la prensa extranjera y diversas personalidades se hicieron eco de las protestas, el régimen sirio hizo un ademán de buena voluntad, al liberar a doscientos presos políticos, pero las manifestaciones continuaron y la represión se volvió cada vez más violenta. Con muchos muertos de por medio, las revueltas se extendieron por todo el país y poco a poco la espiral de violencia creció de manera imparable hasta llegar a hoy, donde el presidente sirio está utilizando toda su fuerza para atacar a sus propios ciudadanos.

Diversos organismos internacionales, como La ONU, la Unión Europea y la Liga Árabe, han condenado la violencia que sufre el país y han impuesto distintas sanciones al régimen de Bashar Al Assad, pero, de momento, se mantienen al margen de una posible intervención, esperando expectantes el desarrollo de los acontecimientos.

domingo, 5 de febrero de 2012

Y con el fútbol, volvió la guerra


La masacre del 1 de marzo en el estadio de Fútbol de Port Said ha devuelto a Egipto su imagen más sangrienta. 79 personas muertas, y más de 1000 heridos son el resultado de la batalla campal vivida tras el enfrentamiento entre el conjunto local Al Ahly y el cariota Al Masry.
La tragedia, que ha conmocionado a la nación, ha volcado la ira del pueblo egipcio sobre las fuerzas de seguridad, en niveles mínimos de aceptación tras la caída del régimen de Hosni Mubarak. Los mismos manifestantes que hace un año consiguieron derrotar al dictador, intentan ahora presionar la Junta Militar para que abandone el poder, y adelanten las elecciones.
Los Hermanos Musulmanes, partido mayoritario entre los manifestantes, se han erguido como portavoz de estas protestas contra los militares, y afirman que la masacre de Port Said podría haberse evitado. Además, a acusan a las fuerzas de seguridad, según el diario el País, de "bloquear las puertas del estadio y de no defender a los Ultras. Siguiendo las indicaciones del régimen".
Por su parte, la Junta Militar ha negado su culpa en los acontecimientos, y según señala el diario el Mundo, acusa de estar tras la matanza a “ intereses extrangeros que mueven los hilos para desestabilizar el país”. Sin embargo, no señala cuales.
Existen tambien entre medios españoles que respaldan esta tésis. Según las declaraciones de José Cabrera, para el programa Milenio 3, hay indicios de una operación de bandera falsa perpetrada por agentes exteriores que pretenden hacer temblar el nuevo estado egipcio. El periodista apunta ademas que “testimonio recogidos entre los aficionados de Al Ahly (equipo que empezó la trifulca) presentes en el partido, aseguran que los instigadores fueron aficionados que no habían visto nunca. Además, afirman que no parecían del lugar, y que eran los más sangrientos”. El periodísta apunta como posibles culpables a radicales islamistas en la órbita de Irán.
Lo cierto es que el fútbol en egipto está muy politizado, ya desde antes de la Primavera Árabe. Según cuenta el diario ABC, "el hincha se convirtió en el pais del Nilo en la primera fuerza social que, de forma visceral, se enfrentaba a menudo a las fuerzas del viejo régimen. Para muchos egipcios, el fútbol es una auténtica religión. Sobre todo, desde el año 2006, cuando el equipo nacional ganó su primera Copa de África". Según aseguró el director del estadio Port Said, Mohamed Yunis Saad en este mismo medio, “Toda la semana pasada los hinchas del Masri y del Ahli se fueron calentando en las redes sociales. Aparecieron muchos mensajes amenazadores en Facebook, pero las policía los ignoró por completo”.
Este nuevo episodio sangriento constituye la ultima zancadilla a pueblo egipcio, que ve cada día más lejos a normalidad, y que se siente dividido por la debilidad de sus instituciones. Una situación que no se esperaba poco después de que se cumpliese un año de la caída del dictador, y que pone seriamente en jaque a los militares egipcios.